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Vivimos en un Estado de partidos y según se considere, cabe incluso afirmar que, dentro de él, el partido es soberano, el nuevo príncipe. Tal es el tema del presente ensayo jurídico. En el texto se abunda sobre el protagonismo de los partidos políticos como un hecho fácilmente perceptible. Se trata -refieren los autores- de un fenómeno general que se manifiesta con las mismas características en todos los Estados que ajustan las estructuras a los principios de la democracia representativa. No solamente es la experiencia española aquí referida. En realidad, es una expresión específica de la manera de ser de la democracia política contemporánea. En síntesis, no se puede concebir la realidad social de nuestro tiempo sin tener presente la dimensión pluralista del Estado contemporáneo, y menos aún se puede prescindir de las fuerzas políticas y sociales; en especial, de los partidos políticos. |